Mejores restaurantes de Málaga: los 10 que más nos gustan

La gastronomía es una de las primeras tomas de contacto con una ciudad. Cuando hacemos turismo, es habitual preguntar qué comer y, sobre todo, dónde. Porque en este mundo de la cocina hay gustos para todos. Hay quien prefiere los sabores clásicos, quien disfruta en los lugares más típicos y quien se decanta por un restaurante distinto. Los restaurantes de Málaga son, por suerte, muchos y muy diversos. Y, por lo general, excelentes. Estamos en una ciudad que mima especialmente al turista y es raro tener una mala experiencia.

¿Cómo suelen ser los restaurantes de Málaga?

Últimamente han crecido exponencialmente, por lo que podrás encontrar de todo. Evidentemente, lo más habitual es comer pescado frito (pescaíto frito), sobre todo en los chiringuitos que hay por toda la costa. Pero el centro está lleno de opciones: internacionales, vegetarianos, de cocina de mercado… Y, por supuesto, con opciones para veganos e intolerantes a cualquier alimento. Este es nuestro top 10 de mejores restaurantes de Málaga. ¡Disfrútalo!

Misuto: cocina fusión con sofisticación japonesa

Entre nuestros restaurantes de Málaga favoritos está este sushi bar que, además, ofrece exquisitos platos de la cocina mediterránea. Eso sí, con un toque de fusión que encantará a todos los que busquen algo distinto. Misuto, en plena barriada de Pedregalejo, cuenta con dos cosas que nos encantan. La primera, que está casi en la playa, lo que lo hace mucho más atractivo. La segunda, una carta que es una auténtica explosión de sabores. Por una parte, cuentan con una amplia carta de platos mediterráneos en los que predomina el pescado (pero hay de todo). Por otra, una increíble variedad de sushi (nigiri, sashimi, maki y mucho más) que hará las delicias de los fans de estos bocados nipones.

Mamuchis, cocina del mundo entre el Soho y el muelle

En una de las zonas más cosmopolitas de la ciudad encontramos Mamuchis (Casas de Campos, 27). En un ambiente acogedor, y con una decoración que recuerda más a los paladares cubanos que a los restaurantes, puedes degustar platos de una variopinta carta. Cocina cubana, marroquí, mexicana, griega, asiática… Es el sitio perfecto si lo que te apetece es probar algo realmente distinto.

El bar del Mercado de Atarazanas, para un tapeo a media mañana

El Mercado de Atarazanas es uno de esos sitios en los que merece la pena detenerse. Situado en pleno centro, su fachada de origen nazarí enamora a los visitantes. Una vez dentro, el bullicio de uno de los mercados con más movimiento de la ciudad invita a comprar. Pero como turistas es probable que no nos merezca la pena. Sin embargo, su bar es un lugar de peregrinación para propios y extraños. No te puedes ir de allí sin probar uno de sus inolvidables pinchitos de gambas o de pulpo. El atún y nuestro pescaíto frito también te van a enloquecer.

Sansho: Corea y Japón, juntos

Elegido por los usuarios como el mejor restaurante de influencia japonesa de la ciudad, Sansho aúna platos coreanos y nipones en un ambiente minimalista. Pero olvídate del sushi, porque, aunque lo tiene, y muy bueno, es mucho más. Gyozas, teriyakis, sukiyakis y un largo etcétera trufan de placeres sensoriales una carta que bien podría estar en cualquier restaurante de Tokio. ¡O de Seúl! Porque no nos olvidamos de sus arroces y verduras coreanos, absolutamente deliciosos. Una cosa más: si eres celiaco o vegano, este es tu sitio. Hay multitud de opciones para ti.

Clandestino, un pionero en la cocina ‘distinta’ en Málaga

Uno de los primeros restaurantes de Málaga que se distinguió de la cocina típica malagueña fue Clandestino. Situado en plena judería, por la puerta de Clandestino se pasa casi sin querer. Su decoración es muy sobria (recuerda un poco a un mesón antiguo), pero una vez dentro vas a ver que su carta no tiene nada que ver. Ensaladas increíbles, pasta, arroces… Hay de todo y para todos. No deberías dejar de probar su arroz negro con langostinos y vieiras. Otra de sus grandes ventajas es que hacen menús para grupos con precios más que interesantes.

Citron: cocina a todas horas (y de todo tipo)

Muy cerca de Clandestino, en la plaza de la Merced, se ubica otro de esos restaurantes que todo el que prueba repite: Citron. Si tienes problemas con el gluten, aquí preparan platos para ti. Y qué decir de su carta… Una maravilla. La ensalada de gambas picantes es para ponerle un monumento, y el curry rojo (no está en carta, pero suelen tenerlo en sugerencias) es sencillamente exquisito. Si te gustan los woks, estás de enhorabuena: hay un nutrido surtido de ellos.

El Pimpi Florida: para disfrutar de lo malagueño

En El Palo, uno de los barrios más auténticos de Málaga, se alza el Pimpi Florida. Un monumento a la taberna de toda la vida, con una decoración de fotos y recuerdos flamencos que te va a hacer sentir en la Málaga más genuina. Eso sí: no esperes comodidad. Es una tasca estrecha, donde se come y se bebe de pie. Pero ¡cómo se come! Gambitas al pil-pil, marisco, fritura de pescado y montaditos de lomo son algunas de sus delicias. Procura ir pronto, porque se pone hasta la bandera. Y siéntete como en casa, porque, incomodidades aparte, te van a tratar de lujo.

Playa: marisco del bueno (y a precios de risa)

La marisquería Playa está retirada del centro, pero si vas al Museo de Arte Ruso a ver su espléndida colección, te queda al lado (Calle Emilio Prados, 28). Es un local pequeño y humilde, pero con una materia prima de primerísima calidad. El truco está en acercarte temprano: el marisco llega fresco a primera hora de la mañana y, en cuanto se acaba, cierran. Y te aseguramos que se acaba siempre. ¿Los motivos? Está exquisito y los precios son realmente democráticos. Un lujo por muy poco dinero.

José Carlos García: un estrella Michelin en el puerto de Málaga

En el Muelle Uno, una de las zonas más turísticas y renovadas de la ciudad, uno de los mejores chefs malagueños ha creado un nuevo espacio para despertar los cinco sentidos. José Carlos García ya es por derecho propio, a pesar de su poco tiempo, un lugar de referencia. Eso sí, como podrás imaginar, el precio es elevado. Pero para quien quiera o pueda darse un capricho, recomendamos el menú degustación. No te dejará indiferente.

El Tintero, una experiencia bulliciosa

El Tintero, uno de los mejores restaurantes de Málaga

Ir a El Tintero (avenida Salvador Allende, 340) requiere un aviso previo: si te gusta el silencio, no es tu restaurante. Es uno más de los excelentes chiringuitos que pueblan la costa. Pero con un toque particular: no pides los platos, sino que los pasean por delante de ti. Los camareros cantan las bandejas que llevan y de ti depende hacerte con una de las raciones. No te preocupes, porque sale de todo a todas horas, pero seguramente no en el orden que desees. Esta locura de gritos y sorpresas va más allá de la comida, que es excelente. Es algo distinto, para recordar con una sonrisa. ¿La especialidad? Pescaíto frito. Cómo no. ¡Teníamos que reivindicar nuestro producto!

 

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